«No pasa nada si una crema contiene parabenos»

1- Como dermatóloga y autora del libro «Lo que dice la ciencia sobre el cuidado de la piel», ¿cree que la gente tiene un conocimiento óptimo sobre la de la piel o todo lo contrario?

Creo que cada vez existe más información al alcance de la gente y, en términos generales, tenemos mayor concienciación que hace algunos años sobre qué nos conviene y qué no para mantener nuestra piel sana. No obstante, existen aún ciertos mitos que conviene desmontar.

2- Muchos de esos mitos se deben a los beneficios que «prometen» las cremas antiedad. ¿Hasta qué punto son efectivas?

El protector solar es el mejor antiarrugas pues el sol es el causante de la mayor parte del envejecimiento de nuestra piel. Por otro lado, algunas moléculas, como los retinoides o los hidroxiácidos, han demostrado ser efectivos en numerosos estudios científicos.

3- ¿Pueden las cremas corregir las arrugas?

No podemos esperar milagros pero sí tienen cierto efecto suavizando la textura de la piel, su color y las arrugas finas. Cualquier producto antienvejecimiento que no lleve ninguno de estos componentes servirá de más bien poco.

4- Salvo en casos en los que existe una patología, que acudimos al especialista, la mayoría de las veces compramos productos para nuestra piel influidos por la publicidad. ¿Qué aspectos deberíamos tener en cuenta a la hora de adquirirlos?

En primer lugar, es importante comprar un producto seguro. Es recomendable utilizar los que cumplan las regulación europea sobre cosméticos. La gran mayoría lo hacen, aquellos que están a nuestra disposición en los cauces comerciales normales, los cumplirán. No obstante, esto no puede ser así en productos artesanales, en mercadillos, etc. Sabiendo que lo que adquiramos será seguro para nuestra piel, el otro factor más importante es que sea de nuestro agrado. No por ser más costoso, será mejor en todos los casos. Si nos resulta agradable será adecuado para nuestra piel. En tercer lugar, elegiremos un producto específico según la circunstancia: fotoprotector, si vamos a estar expuestos, con algún componente «antiaging» si estamos preocupados por la estética, muy emoliente si es para un niño. El dermatólogo puede ayudarnos a elegir el más adecuado según cada circunstancia.

5- Un tema sobre el que se está poniendo el foco es todo lo relativo a los efectos perniciosos del sol sobre la piel. ¿Existe el bronceado saludable?

No existe. Que nuestra piel coja color implica que se está defendiendo ante el sol para protegerse de los daños que provoca en las células de la piel. Por tanto, ese bronceado significa que la piel ha sufrido antes de su llegada. No hay bronceado saludable posible.

6- La caducidad o el factor de protección de los bronceadores han generado mucha controversia. ¿Qué opina al respecto?

La caducidad de los fotoprotectores viene indicada por el fabricante como el número de meses que éste funciona adecuadamente desde la apertura del envase. Es recomendable cumplir este plazo. Respecto al factor de protección solar no debería haber controversia alguna. Es recomendable usar siempre el máximo (FPS 50+); ¿cuál sería el argumento para utilizar menos si hemos dicho que no existe el bronceado saludable?

7- ¿Cómo influye la alimentación en nuestra piel?

Una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras, favorece que nuestra piel se mantenga sana. Como dato curioso para aquellos que padezcan acné, parece que reducir la ingesta de alimentos dulces, pan blanco, pasta o arroz podría ayudar a mejorarlo. También se ha visto que la leche, especialmente la desnatada, puede empeorarlo. Las personas con rosácea verán un mejor control de la rojez de su piel si evitan el alcohol o los picantes.

8- Un cuidado típico que argumentan actrices y modelos a propósito del cuidado de su piel es el «beber mucho agua y dormir ocho horas». ¿Cuánto influyen realmente en un buen cutis estos dos aspectos?

Recientemente se ha descrito el término «exposoma», el cual reúne los siete factores que influyen desde fuera en nuestra piel y hacen que esta envejezca. Uno de ellos es la falta de sueño (además del sol, la contaminación, el estrés, el tabaco, la alimentación y el calor). La ingesta de agua debe ser proporcional a las necesidades de nuestro cuerpo, pero el efecto no está tan directamente relacionado con la piel. Muchas veces una piel seca no se hidrata tanto desde dentro como desde fuera con abundantes cremas emolientes.

9-¿Lo natural es siempre mejor que lo sintético?

No siempre. En nuestras consultas vemos abundantes alergias en la piel fruto de productos naturales como algunos perfumes u otros componentes de los cosméticos. Otro ejemplo claro son los jabones naturales, que son mucho más agresivos para la higiene de nuestra piel que los sintéticos (los contenidos en los geles de ducha, por ejemplo).

10-¿Existe algún bulo que desmentir sobre los cosméticos?

Las advertencias tipo «sin parabenos»; «sin gluten», «sin tóxicos» en los envases de los cosméticos dan a entender que aquellos que los contienen serán perjudiciales para nuestra piel, pero nada más lejos de la realidad. No pasa nada si una crema contiene parabenos. Por otro lado sería raro que alguna contuviera gluten, pero si así fuera, no habría ningún problema, ni siquiera para alguien celíaco. Y por supuesto, que todos los cosméticos carecen de tóxicos, con lo que dicha indicación no hace más que crear confusión.


Source: Noticias sobre la Salud

Autor entrada: admin