Niebla para centrifugar y limpiar el aire contaminado

Hace unos días, la prensa de medio mundo se hacía eco de una enorme torre que el gobierno chino había instalado en la ciudad de Xi’an con el propósito de descontaminar el aire. Pero para acabar con las partículas nocivas de los diésel, los gases tóxicos, incluso las esporas o las bacterias que se concentran en la atmósfera no hace falta irse hasta el lejano Oriente. Un grupo de investigadores de la Universidad de Alcalá de Henares ha probado con éxito este mismo viernes, junto a la Unidad Militar de Emergencias, su sistema Counterfog, una solución que consigue hacer colapsar las partículas contaminantes que se encuentran en el aire evitando de esta manera su dispersión descontrolada.

Y ¿cómo lo hace? Creando una barrera o niebla a base de rociar sólo agua y aire. «Sólo en los casos más extremos, como en los de contaminación por agentes químicos, se puede añadir catalizadores», explica José Luis Pérez Díaz, profesor que dirige el proyecto (financiado por el Séptimo Programa Marco de la Comisión Europea y que ha contado con la colaboración de diversas universidades).

Su ventaja principal es que todo queda atrapado, desde bacterias o esporas a agentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, y que permite diseñar instalaciones permanentes o hacer aparatos portátiles. El sistema es sencillo porque realmente es el mismo mecanismo que usa la naturaleza para limpiar. A la atmósfera llegan partículas contaminantes por la actividad humana pero también de la natural, como de los volcanes y, aunque lo veamos sólo cuando tenemos que limpiar algunos filtros de nuestro electrodomésticos, el aire siempre contiene un montón de cosas. Esto se debe a su capacidad de sustentar las partículas más pequeñas. Por eso la contaminación de las ciudades es tan difícil de quitar, sobre todo las que se miden a nivel de micras. El agua de lluvia, que es el mecanismo natural, es lento porque las gotas, que son gordas, apartan el aire según caen; es decir, que éste no es capaz de sujetarlas como sucede con otras sustancias más pequeñas, con lo que la contaminación que está ahí, se aparta y cuando deja de llover vuelve al sitio que ocupaba. Por eso se necesita mucha lluvia para limpiar el aire. Este es, por poner un símil, como una gelatina: si no hay corriente, las partículas más pequeñas ahí se quedan.


Source: Noticias sobre la Salud

Autor entrada: admin