Inés Tamarit: “En el lugar donde se desarrolla el parto, la mujer tiene que sentirse confortable”

1. ¿En qué consiste el parto científico humanizado?

Tratamos de acompañar a la mujer durante el parto, tanto física como emocionalmente, interviniendo lo menos posible, con un trato empático, respetuoso con las preferencias de la paciente, pero estando a su lado con los conocimientos científicos más actualizados y toda la tecnología necesaria para intervenir si se presenta alguna complicación.

2. ¿Qué fomenta esta modalidad?

Son muchos factores: en primer lugar, el factor humano; seguido de actuaciones como evitar la episiotomía (salvo que sea estrictamente necesaria), invitar a la paciente a probar diferentes posiciones durante su periodo de dilatación, permitir la presencia en todo momento de la pareja (incluidas las cesáreas programadas), fomentar siempre el contacto piel con piel de la madre y el recién nacido, apoyarles en los inicios de la lactancia materna… Pero, a la vez, disponer de profesionales altamente especializados, tanto matronas como obstetras y neonatólogos, con una UVI neonatal de nivel III capacitada para atender bebés prematuros y con cualquier tipo de complicación.

3. ¿Qué instalaciones facilitan este procedimiento?

Deben ser un lugar acogedor para la mujer que viene a dar a luz. Ayuda que no parezca un hospital o un quirófano. Las unidades de trabajo de parto y recuperación (UTPR) son salas amplias, luminosas, en las que se visualiza el menor aparataje posible. Ayuda disponer de camas convertibles que permiten diferentes posiciones de la paciente, incluso si ésta ha elegido una anestesia epidural. Si no la desea, son de mucha utilidad las lianas que favorecen diferentes posturas de estiramiento y cuclillas que alivian el dolor y facilitan el encajamiento de la cabeza fetal en el canal del parto. En definitiva, en el lugar donde se desarrolla la dilatación y el parto, la mujer tiene que sentirse confortable y acompañada. Las nuevas mamás también valoran positivamente que puedan permanecer en estas salas las dos horas posteriores al parto durante las cuales siguen recibiendo el apoyo y acompañamiento de las matronas para facilitarles los inicios a la lactancia materna en estos primeros momentos. Si la mujer ha tenido que ser sometida a una cesárea también ayuda a la humanización en la asistencia que, en la sala de despertar, pueda estar junto al recién nacido y disfrutar del contacto piel con piel con él para fomentar el vínculo y la lactancia materna. Si éstas se encuentran en el entorno de los paritorios ayudan a un control más exhaustivo por parte del equipo de enfermería, mientras la mujer se encuentra con su bebé y la persona que haya elegido para acompañarla.

4. ¿En qué sentido benefician a las embarazadas?

Esperamos que la mujer se sienta confortable, relajada y acompañada, lo cual va a facilitar el progreso adecuado del parto, con la tranquilidad de tener a su alcance todos los medios humanos y técnicos para su seguridad y la de su bebé.

5. ¿Y al recién nacido?

Para el bebé es importante el contacto directo piel con piel con su madre durante las primeras horas de . Es aconsejable que las unidades de parto y reanimación donde se encuentran los padres posean cunas térmicas para que el neonatólogo pueda actuar inmediatamente si surge cualquier tipo de complicación e intervenga en la misma sala sin separar en ningún momento al recién nacido de sus progenitores.

6. La cama siempre resulta fundamental. ¿Qué papel juega ésta?

Para que la gestante pueda dar a luz en la postura que se sienta más cómoda es aconsejable disponer de camas versátiles que dejen a la futura mamá colocarse en la posición que le pueda beneficiar en el momento del parto. Por ejemplo, las nuestras permiten a la gestante colocarse tanto tumbada como sentada durante la dilatación, así como expulsivos en decúbito lateral (con la mujer recostada sobre su costado), o sentada, con diferentes mecanismos de agarre para el momento de los pujos.

7. ¿Qué posibilidades ofrecen estos espacios para desarrollar el proceso de dilatación?

No hay que perder de vista que éste puede ser un periodo prolongado. Para asistir a la paciente en la dilatación de forma adecuada ayuda la posibilidad de disponer de lianas y pelotas de goma para bascular la pelvis y facilitar el encajamiento del feto. La futura madre, junto con su matrona, debe encontrar los trabajos más favorables y cómodos para ella. Para que el proceso de dilatación sea lo más cómodo posible ayuda disponer de monitores inalámbricos que permitirán a la paciente moverse y caminar dentro de una sala amplia si no está sometida a anestesia epidural.

8. ¿Qué postura es la más recomendada para la embarazada?

Aquélla en la que ella se sienta más cómoda desde el primer momento. Después, según la progresión de la dilatación y la posición de la cabeza del bebé la matrona puede recomendar diferentes posturas para facilitar el encajamiento. Entre otras, se incluye la cuadripedia, es decir, la posición con apoyo sobre las cuatro extremidades.

9. Si fuera necesaria una cesárea, ¿resulta recomendable disponer de un quirófano específico?

Si se requiere, es importante disponer de un espacio que esté dotado de una zona de reanimación neonatal especialmente preparada para casos de alto riesgo (prematuridad, bebés con anomalías…). Además, en caso de una posible emergencia, es recomendable que las unidades de parto cuenten con la posibilidad de reconvertirse y, en cuestión de minutos, permitan realizar una cesárea urgente en el mismo espacio.

10. ¿Este procedimiento fomenta el contacto piel con piel?

Por supuesto, resulta fundamental tanto en los partos como en las cesáreas. Sabemos que es esencial para fomentar el vínculo maternofilial y la lactancia.


Source: Noticias sobre la Salud

Autor entrada: admin