«Hay que inculcar una actitud de fotoprotección»

¿Qué deberes tendríamos que haber hecho ante la llegada del verano?

-Por suerte todavía estamos a tiempo, realmente lo primero y lo que siempre defiendo es que tenemos que crear en la población general una actitud fotoprotectora. Porque ésta es la que involucra este cuidado para cuando llegan los momentos de mayor exposición solar nuestra piel está preparada. A su vez, esto se relaciona con la adquisición de una serie de hábitos: comenzar a preparar la piel para el verano. Hay que usar fórmulas fotoprotectoras por dos vías, oral -casi un mes antes- y tópica. Las fórmulas orales incluyen antioxidantes que van a prevenir el estrés oxidativo producido por la radiación ultravioleta en la piel. Pero no cualquier formulación contiene los antioxidantes adecuados y necesarios; y aquí nosotros tenemos la experiencia necesaria que nos da el aval para ofrecer la máxima protección a través de «Fernblock».

-¿Cuál sería el ritual «preexposición solar»?

-Comenzar con las cremas protectoras desde las primeras veces que en primavera vamos exponiendo más nuestra piel al sol. Porque esas primeras radiaciones solares pueden ser bastante dañinas, sobre todo porque tenemos una piel desprovista del escudo que es la melanina, en menor cantidad todavía, que aumenta con los meses de verano con la mayor exposición solar; y que termina en ese «colorcito» o bronceado.

-¿Cómo conseguimos un bronceado saludable?

-Con el uso diario de fotoprotección en las áreas más expuestas. Muchas pacientes consultan al dermatólogo por las arrugas, por la sequedad cutánea… y cuando se les pregunta por el uso de fotoprotección diaria, ellas contestan que sólo en verano. Y eso no sirve, lo que vale es el hábito de la fotoprotección diaria. Esta es una tarea que es más fácil en la mujer por el uso habitual de cremas; más complicada en varones y que si los padres hacen de forma regular, se convierte en un hábito tan normal en los pequeños, como llevar el cinturón en el coche.

-¿Cómo impacta la fotoprotección diaria en la piel?

-Se ha demostrado que influye en la reducción del fotoenvejecimiento cutáneo y las arrugas en aproximadamente entre un 30 y 50%. Además, también protege frente a la luz visible, responsable de las manchas y del infrarrojo, culpable del fotoenvejecimiento. Por eso el fotoprotectordebe actuar más allá del UVA.

-En IFC son pioneros en la fotoprotección oral. ¿Por qué es necesario la fotorpotección sistémica si se emplean bien las cremas?

-Tenemos que ser conscientes de las limitaciones de los fotoprotectores tópicos, dado que la gente emplea el SPF más bajo porque piensa que no se broncea. En realidad, la mayoría de la gente nos aplicamos menos cantidad de la que deberíamos, porque el SPF marcado está hecho en un estudio en el que se demuestra que la piel tiene un factor de protección 90, por ejemplo, pero si se emplea una cantidad exacta de dos miligramos por centímetro cuadrado. Si yo empleara esa cantidad estaría con un efecto piel de payaso, pese a los avances de los filtros en la actualidad. Y, ¿qué hace la gente? Emplea mucha menos cantidad, lo que se traduce en una disminución del SPF, de entre un 20 y 50% del que marca el producto. Lo que significa que si empleo Heliocare SPF 90, se traduce en un SPF 30, que es lo mínimo recomendado que recomiendan todos los organismos.

-Desde los laboratorios, ¿cómo afrontan este grave problema?

-Pues al final a través de la investigación y el desarrollo de la mejor galénica posible. Igual pasa con los niños. Se necesitan fórmulas resistentes, que lo son, aunque también un buen uso de la crema por parte de los padres.

-Gracias a la patente de «Fernblock» su formulaciones son únicas, ¿cómo ha evolucionado la fotoprotección «desde dentro»?

-Como no nos aplicamos bien los fotoprotectores, la fotoprotección sistémica resulta fundamental. Este concepto nace en la década de los 90 del pasado siglo XX, cuando el maestro de la dermatología el doctor Fitzpatrick, se interesó en una planta que estaba desarrollando un laboratorio. esta especie es el extracto de Polypodium leucotomo que se denomina Fernblock. Nace en Harvard y se dan cuenta que en pacientes con psoriasis sometidos a una terapia especial (PUVA) que tenía propiedades fotoprotectoras. Los estudios fueron avalados por la industria, y en este caso fue un laboratorio español: IFC. Ahí empezó nuestra andadura.


Source: Noticias sobre la Salud

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