Hacer bricolaje duplica el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón

Las personas que realizan actividades de bricolaje, pintura, modelismo, carpintería casera o restauración de muebles en su tiempo libre durante de diez años o más tienen el doble de riesgo de desarrollar cáncer de pulmón respecto a aquellas que no las hacen y este riesgo puede llegar a ser del triple en el caso de los no fumadores, según ha demostrado un estudio multicéntrico en el que han participado numerosos neumólogos españoles e investigadores de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y que se acaba de publicar en la revista Environmental Research.

“Las exposiciones a carcinógenos durante estas actividades son similares a las que ocurren en ciertos lugares de trabajo. Muchas de las sustancias que se utilizan en ellas son análogas a las empleadas en las ocupaciones con mayor riesgo de cáncer pulmonar, ya que las personas que las realizan se exponen a disolventes orgánicos, colas, pegamentos, barnices o polvo de madera, con el agravante de que muchas lo hacen durante años, como un hobbie, sin ninguna protección. Por ello, nos parecía crucial evaluar el riesgo de este tumor que entrañan estas aficiones, tanto en fumadores como en no fumadores, mediante un estudio amplio, de casos y controles”, señala Alberto Ruano, investigador principal, socio de Separ y coordinador do Grupo de Referencia Competitiva da Xunta de Galicia en Epidemioloxía e Saúde Pública.

El nuevo trabajo, que ha contado con la participación de 14 hospitales de Galicia, Asturias, Madrid y Castilla y León, y un hospital portugués, incluyó a casi 3.000 participantes de toda España, entre 1.328 casos y 1.427 controles, y es el de más amplia muestra que ha analizado la relación entre el bricolaje y otras actividades de tipo hazlo tú mismo y el desarrollo de cáncer pulmonar. Los autores ya habían publicado indicios de esta asociación que ahora han confirmado con los nuevos resultados obtenidos en este estudio. Todos los participantes fueron entrevistados mediante un cuestionario cara a cara para reunir información sobre sus hábitos, especialmente referentes al consumo de tabaco, sus actividades de bricolaje, pintura artística (o de otro tipo), restauración de muebles, carpintería casera o artesanía, entre otras, así como sobre sus viviendas. Si respondían que sí a una de estas actividades, al menos durante un año, se les consideraba expuestos a carcinógenos de riesgo para desarrollar cáncer pulmonar. También se midió el radón residencial en sus hogares.

También la pintura o el modelismo

“Este estudio ha confirmado los indicios que ya teníamos previamente de que el bricolaje y otras actividades como la pintura, el modelismo o la restauración de muebles podían conllevar la exposición a sustancias carcinógenas que, a su vez, podían conducir al desarrollo de un cáncer pulmonar. Los resultados de esta investigación apoyan la hipótesis previa de que la exposición a ciertos carcinógenos durante la realización de estas actividades aumenta el riesgo de este tumor y lo preocupante es que lo hacen tanto en fumadores como en no fumadores”, explica el doctor Ruano.

Los resultados demuestran que el riesgo aumenta en las personas que se dedicaron con más intensidad a realizar estas actividades, ya que, a partir de siete horas semanales, las posibilidades de sufrir este tipo de tumor era cuatro veces más alto. “También es elevado y estadísticamente significativo en los nunca fumadores, teniendo estos últimos tres veces más riesgo de cáncer de pulmón si hacen estas actividades 10 años o más en comparación con los que no realizan estas actividades”, afirman los autores del estudio.


Source: Noticias sobre la Salud

Autor entrada: admin