El consumo moderado de alcohol ya no protege el corazón

En la Medicina, todos los días se le da la vuelta a algo. Y esta semana le toca al alcohol. Tras años en los que se creía que el alcohol, consumido de forma moderada, ayudaba a evitar un accidente cerebrovascular, llega un mega estudio que ha contado con la participación de 160.000 voluntarios y dice lo contrario.

Así, en esta ocasión, “The Lancet” recoge los datos del trabajo de la doctora Iona Millwood, de la Unidad de Investigación de Salud de la Población del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Ha investigado la genética de individuos en Asia oriental y ha hallado que, en gran medida, el alcohol aumenta directamente la presión arterial y las posibilidades de sufrir un derrame cerebral.

Hasta ahora, conocía que las tasas de apoplejía aumentaban con el consumo excesivo de alcohol, pero no se sabía si aumentaban o disminuían con el consumo moderado. “El uso de la genética es una forma novedosa de evaluar los efectos del alcohol en la y de determinar si el consumo moderado de alcohol es realmente protector o si es ligeramente dañino. Nuestros análisis genéticos nos han ayudado a comprender las relaciones de causa y efecto”, explica Millwood.

¿Por qué ahora?

Todo un reto ha supuesto el estudio de medio millón de personas, en el que se ha encontrado dos marcadores genéticos (rs671 y rs1229984), como revelan los investigadores de la Universidad de Oxford, la Universidad de Pekín y la Academia China de Ciencias Médicas. Se realizó un seguimiento de más de diez años en los que se les preguntó sobre su consumo de alcohol.

En más de 160.000 de estos adultos, los investigadores hallaron las variantes genéticas que reducen sustancialmente el consumo de alcohol. De los hombres con mediciones genéticas, casi 10.000 tuvieron un derrame cerebral y 2.000 tuvieron un ataque cardíaco durante el tiempo de análisis, por lo que se necesita más información sobre los ataques cardíacos.

El profesor Zhengming Chen, coautor y miembro del Departamento de Salud de la Población de Nuffield, Universidad de Oxford, sostiene que “no hay efectos protectores de la ingesta moderada de alcohol contra el accidente cerebrovascular. Incluso el consumo moderado de alcohol aumenta las posibilidades de sufrir un derrame cerebral. Los hallazgos para el corazón los ataques fueron menos claros, por lo que planeamos recopilar más evidencia”.

Datos concretos

Entre los hombres, estas variantes genéticas causaron una diferencia de 50 veces en el consumo promedio de alcohol, de casi cero a aproximadamente cuatro unidades (bebidas) por día. Las variantes genéticas que disminuyeron el consumo de alcohol también redujeron la presión arterial y el riesgo de apoplejía.

De esta evidencia, los autores concluyen que el alcohol aumenta el riesgo de sufrir un derrame cerebral en aproximadamente un tercio (35%) por cada cuatro bebidas adicionales por día (280 gramos de alcohol por semana), sin efectos protectores de la bebida ligera o moderada.

¿Y ellas?

Pocas mujeres en China beben alcohol (menos del 2% de las mujeres en el estudio bebían en la mayoría de las semanas, y cuando bebían consumían menos que los hombres), y las variantes genéticas que causan intolerancia al alcohol tenían poco efecto sobre la presión arterial o el riesgo de apoplejía.

La población femenina en este estudio, por lo tanto, proporciona un grupo de control útil, que ayuda a confirmar que los efectos de estas variantes genéticas en el riesgo de apoplejía en los hombres fueron causados por el consumo de alcohol, no por algún otro mecanismo.

Por último, los autores destacan que sería imposible realizar un estudio de este tipo en poblaciones occidentales, donde casi nadie tiene las variantes genéticas relevantes. Sin embargo, estos hallazgos sobre los efectos del alcohol en Asia deberían ser aplicables a nivel global. En China, el alcohol consumido fue principalmente de bebidas destiladas, pero esperan que los hallazgos se apliquen al alcohol en otras, como el vino.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 2,3 billones de personas en todo el mundo beben alcohol, con un consumo diario promedio por persona de 33 gramos de alcohol puro por día. Eso equivale aproximadamente a dos copas de vino de 150 ml, una botella grande de cerveza (750 ml) o dos tragos de licor de 40 ml.


Source: Noticias sobre la Salud

Autor entrada: admin