Cómo recupero mi piel tras los estragos del verano

Se acabó lo bueno y vuelta a la rutina. Atrás, quedaron los deliciosos momentos del verano: el paso de la bipedestación al decúbito, tostarse al sol para conseguir un discreto bronceado, desconexión del trabajo, aunque más difícil del móvil y las tabletas, socializar con los amigos, el riesgo de la mayor convivencia en pareja, trasnochar sin estar pendientes del despertador, las cenas suculentas, los Gyn- Tonics, las discotecas y los conciertos. Ahora toca ponerse en marcha. La frase más típica que escuchamos en estos días: «¿Qué tal las vacaciones?» Y la respuesta clásica: «¡Uy, ya están casi olvidadas!» Y es que la adaptación requiere tiempo y esfuerzo.

Pero vamos al tema que nos ocupa, volvemos de vacaciones, hemos abusado del sol más o menos y con más o menos protección, pero en definitiva nuestra piel está más seca, agrietada, apergaminada, con arrugas más notables y mayor intensificación de las rojeces y las manchas. Eso sí, nos gusta que nos digan: «¡Qué buen color tienes!», «¡Cómo se notan las vacaciones!», pero la procesión se lleva por dentro porque la piel clama desde lo más profundo: «¡SOS!». Nosotros, que en el fondo llevamos ese cargo de conciencia, nos paramos a pensar lo que hicimos y a veces nos sorprendemos de las barbaridades que cometimos en cuanto al exceso de radiación solar o a la débil protección que utilizamos. Así que, es el momento de ponerse manos a la obra y volver a mimar nuestra piel, ya que como es sabido, la piel guarda memoria del daño solar acumulado año tras año.

En múltiples ocasiones me preguntan mis pacientes: Doctor, ¿qué puedo hacer con estas manchas? Yo me cuido, no tomo el sol directamente en la cara, me pongo protección máxima varias veces al día, voy con sombrero… y a pesar de todo, las manchas se me intensifican con el paso de los años y sobre todo, después del verano; a lo que yo les respondo: «Todo esto está bien, pero ¿hacías todo eso en tu juventud?». No, dicen ellas generalmente, antes hacíamos barbaridades: días enteros al sol sin protección y además, buscábamos intensificar nuestro bronceado con aceites de zanahoria, Mercromina, Coca Cola, la crema de la vaca, etc. A lo que yo les respondo que las transgresiones cometidas contra la piel, guardan memoria y con suerte, se manifiestan en un envejecimiento precoz y en el peor de los casos, en cánceres de piel.

Pero como dice el refrán: «Nunca es tarde cuando la dicha es buena». Así que es hora de empezar a recuperar todo lo que nuestra piel ha perdido.

A continuación, expondré mis recomendaciones para recuperar el mayor órgano de nuestro cuerpo llamado piel en esta etapa postvacacional y previo al duro invierno que nos toca afrontar:

Eliminar detritus y células muertas con peelings físicos con microdermoabrasión de punta de diamante, o con peelings a base de alphahidroxiácidos a baja concentración, no más del 30%, si es que ya no piensas seguir tomando sol: en caso contrario, esperar un mes más para aplicarlos. También se puede valorar la utilización periódica de retinol a diferentes concentraciones, con prescripción y control médico.

– Una limpieza profunda con los nuevos dispositivos que limpian en a fondo y favorecen el cierre de poros y la hidratación, como el que actualmente arrasa en EE UU, el Urbam Hollywood y del que ya podemos beneficiarnos en nuestro país.

Aportar nutrientes a la piel para recuperar las pérdidas: vitaminas, oligoelementos, aminoácidos, péptidos, ácido hialurónico, etc. Se trata de complejos vitamínicos para aplicar en unas tres sesiones, con una periodicidad semanal o quincenal, según las necesidades.

– Para mitigar las manchas y rojeces: máscara de LED azul para rojeces y roja para manchas difusas (melasmas). Se realizan seis sesiones, una por semana. Más adelante, se pueden plantear peelings más intensos o luz pulsada de última generación (I2PL).

– Para regular y reducir la pigmentación, recomiendo aplicar de forma tópica sustancias que previenen la hiperpigmentación en serums de vitamina C y ferúlico (Phloretín o Pherulic C) o reguladoras de la síntesis de melanina como el Pigment Advance, de Skinceuticals. También la línea Luminous Face ha demostrado gran eficacia a este respecto por su complejo Dermawhite, con cinco sustancias que regulan la síntesis de melanina y reducen la concentración de la misma y por tanto, la posibilidad de manchar la piel. Además, sus dos serums y dos cremas (día y noche) y su contorno de ojos (Flash Eye Contour) le convierten en un arma efectiva y preventiva frente a la depauperación progresiva de la piel en esta época del año.

-Si precisa más hidratación, plantearse 2 ó tres sesiones de ácido hialurónico (Restylane Skinboosters) en pequeñas inyecciones a nivel dérmico para activar el metabolismo de la piel, activar el colágeno, la elastina y el propio ácido hialurónico, que en definitiva son las tres sustancias que mantienen la turgencia y elasticidad en la piel. Todo ello unido al efecto antioxidante y preventivo del daño solar que ejerce esta sustancia, porque no olvidemos que en la época que se avecina, la radiación ultravioleta nos acecha igualmente.

-Si la flacidez y pérdida de volumen es lo que predomina, se recomienda el ácido hialurónico de alta densidad (Restylane Lyft) o los inductores de colágeno como la Hidroxiapatita cálcica (Hydroxytec o Radiesse) o la Policaprolactona (Ellansé), con una duración de efecto aproximada de unos seis meses para el primero y de un año para los inductores.

-También los labios suelen sufrir en verano por estar anatómicamente expuestos al sol y para hidratarlos, el ácido hialurónico es una buena opción y con ello, se puede aprovechar para darle un toque discreto de naturalidad y sensualidad, eso sí con discreción.

-Otra de las preguntas frecuentes en estas fechas, es ¿qué hacer con el Bótox? y sobre todo, ¿por qué dura menos en la época estival? La respuesta sería que al ser más intensa la radiación solar y tener más horas de luz al día, al huir de la misma, se reactiva con la gesticulación la producción de nuevas placas motoras que dan lugar a la reproducción de las arrugas. Esto se manifiesta sobre todo en la región de las patas de gallo y el entrecejo, luego, la recomendación sería, utilizar gafas de sol de calidad, nada de «top manta», que aunque oscurecen, no protegen. Si has vuelto de vacaciones y te notas un gesto brusco con acentuación de esas arrugas de expresión en frente, entrecejo o patas de gallo, sin duda, la inyección de toxina botulínica puede ser una gran aliada contra los signos de envejecimiento.

– Y por último, otra consulta que suelen hacerme, es si los complejos con colágeno, ácido hialurónico, silicio y otros oligoelementos y vitaminas ¿sirven para algo? Yo siempre les digo que, algo mejor que nada. A este respecto, hice un estudio para L’Óreal hace unos años de unos comprimidos que sacaron con un precursor, activador y protector del ácido hialurónico, de la línea Inneóv y los resultados obtenidos fueron favorables en cuanto a mejorar la hidratación, densidad, tersura, luminosidad y reducción de finas arrugas, en cuanto a la piel se refiere, pero además, influyen favorablemente sobre el cartílago, retrasando la artrosis, reduciendo los procesos inflamatorios a dicho nivel y favoreciendo la funcionalidad y movilidad articular; ¿qué más se puede pedir?.

Espero que, con todo esto, nos haya quedado claro que es importante seguir cuidándonos, restituir a nuestra piel lo que haya perdido en estos meses atrás y que, aunque el bronceado se desvanezca, siga manteniéndose latente la luminosidad y naturalidad en nuestro rostro.


Source: Noticias sobre la Salud

Autor entrada: admin